ESTADO ACTUAL DE LA HUMANIDAD
El Proceso que actualmente vive el planeta en cuanto a la difusión y práctica de corrientes filosóficas dispersantes, económicas; con la misma fundamentación y características son el eslabonamiento racional de la consolidación de dicho modelo que direcciona el desarrollo de nuestra cultura y el comportamiento de la humanidad.
A la consolidación del mismo, contribuyen: las nuevas tecnologías de la información, comunicación e informática; la dinámica de los nuevos escenarios mundiales, así como las turbulencias e incertidumbres que estos ofrecen, fundamentada básicamente, en la solución de necesidades materiales, antes que espirituales; el desconocimiento de la unidad esencial espiritual del hombre; y una notable indiferencia por un proyecto colectivo de vida planetaria, que integre en una unidad indisoluble de paz y armonía naturaleza, hombre, sociedad y de ésta con el universo y el Absoluto.
Dicho modelo forma seres humanos con el mismo tipo de pensamiento unidimensional y dispersante de la realidad, donde lo más importante es apuntar solamente a la sobrevivencia y la búsqueda del poder, del cual no esta exento Latinoamérica.
En consecuencia, el actual modelo de la humanidad es inoperante en la solución de nuestras necesidades y exigencias reales e integrales, aún cuando éste se encuentra barnizado con pinceladas de modernidad a través de la informática y de las nuevas tecnologías de información y comunicación; como son radio, televisión, Internet, comunicación celular y satelital, así como communication virtuales.
El futuro ya alcanzó a la humanidad y desarrolla su acción en un escenario de inicios de este siglo, cuyas necesidades espirituales, educativas, científicas y tecnológicas son vital, para que se recupere y religue la unidad espiritual y material del hombre con la naturaleza, el universo y l’Absoluto, Dios o como quieran llamarle.
Asimismo, tenemos necesidades espiritualesque aun no se han logr ado establecer ni diseñar con precisión, por lo tanto existen vacíos en la formación de nuestra actual humanidad y cultura: a nivel personal, familiar, escolar y profesional; es decir, existen vacíos en la gerencia y dirección de nuestra propia formación que distorsiona nuestro camino de desarrollo y evolución espiritual, intelectual y cultural, manteniéndonos cegados por la falsa luz del poder, confort y tecnología, que en realidad no es otra cosa que una permanente oscuridad espiritual, si solamente nos aferramos a ella.
Por lo menos, esto es lo que ha ocurrido durante los últimos dos mil años, aún cuando el maestro Jesús, y otros maestros que le precedieron, expresaron con suma claridad sus sabias enseñanzas y aplicaciones.
Continuando con nuestro reflexión y concientización debemos detenernos en el análisis del actual proceso formativo o educativo de la humanidad para entender la abierta confrontación con el sistema de manera practica y racional y la necesidad de trabajar en la transformación individual y de pequeños grupos de personas.
En este sentido, comenzaremos exponiendo en forma objetiva la problemática estructural de nuestra sociedad en cuanto a los docentes o maestros encargados de formar a las futuras generaciones de nuestra sociedad, sobre quienes ha recaído el mayor impacto negativo de la oscuridad de nuestro sistema manifestado en diversos indicadores como los resultados de la evaluación a docentes peruanos realizada en 2002, donde sólo el 3% de 95,000 docentes aprobaron con nota mínima de once; los resultados de la muestra aplicada en 40,000 alumnos peruanos en 2001, donde los alumnos del sexto de primaria no lograron el equivalente de 4 en matemática y de 2 en lenguaje y los alumnos de zonas rurales bilingües no llegaron a 1; en el mismo contexto peruano, después de 2,000 horas escolares de matemática los alumnos de cuarto de secundaria no saben multiplicar ni dividir, y son incapaces de resolver problemas elementales; a su vez, después de 2,000 horas escolares de lenguaje, los alumnos de cuarto de secundaria apenas leen mecánicamente y no comprenden ni logran razonar sobre dicha lectura.
Podemos reflexionar en la magnitud y nivel de impacto negativos del actual systema en nuestra forma de vida, que sugiere y recomienda una preferencia por lo material frente a lo espiritual; características que desgraciadamente corresponden a nuestra cultura y humanidad planetarias. Elementos causantes de la problemática de nuestra actual sociedad y de la futura si nosotros no decidimos enfrentarla y trascenderla
